Si una lengua muerta es aquella que ha perdido sus hablantes, a mi que me encarcelen por asesina, porque no me arrepiento de la decisión que he tomado con respecto a varias personas.
A veces es mejor callar y disimular lo que por dentro se pasea, encerrando bajo siete llaves lo que pregona tu mirada.
Quizás la paciencia sea una virtud y la prudencía un regalo. Pero yo nací imprudente, impaciente, rebelde y con las cosas que siento saliendo a borbotones.
Ni mejor ni peor, simplemente yo.
Y estoy tejiendo mis alas.
Si se rompen que se rompan.
Publicado por Invitado
lunes, 29 de septiembre de 2008 | 22:14
pues eso, que la prudencia es un regalo, y este manifiesto de 'asi soy yo' no deja de ser una etapa