martes, 16 de septiembre de 2008

Nada (o todo) por nadie (o muchos alguienes) en particular...

No es que pretenda ser monotemática, pero lo cierto es que en estos momentos sólo tengo tiempo para dos cosas: 1. trabajar, y pensar en hacer bien mi trabajo, y 2. después de trabajar, aprovechar mis ratos libres, y como no, pensar en cómo aprovecharlos de la mejor manera posible.

Si bien está decir que el tiempo es un bien escaso, por lo tanto se hace muy necesario, lo que no doy es con la forma de bien aprovecharlo, porque cada vez que creo haberla encontrado, me encuentro con algún bache en el camino, que suele ser representado en forma de HOMBRE
(aunque la palabra les quede muy grande) ,
bien como amigo, bien como algo extraño e indefinible, al menos con palabras neutras y objetivas, que acaba por robarme todos mis llamados minutos de disfrute para lamentarme 1. por haberle conocido, y 2. por no tener la mínima mala memoria como para poder olvidarme del susodicho.

Ya sé que la culpa es mía, porque la que se hizo ilusiones fui yo solita
(bueno eso de solita lo pondré entre comillas, porque aquí uno tira l apiedra y otro es el que sangra de la pedrada que le cayóGuiño, pero.... no os podéis ni imaginar lo que me jode (hablando muy mal y aunque no demasiado pronto).

En esta vida se dice todo o no se dice nada, y yo creo que mi todo pesa el triple simplemente por la cantidad de vueltas que le doy a las cosas, y ésto no es ni sano, ni mucho menos, aprovechable, ya que siempre salgo perdiendo yo.

Ésto aspira a ser una reflexión más plasmada en un pedacito de espacio web, que algún día se perderá, pero que gracias a ella, por lo menos hoy ya me siento desahogada, y podré dormir en paz.

Buenas noches.




IZAIA






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