"La diarrea del viajero"
No es que pretenda ser escatológica, pero me temo que he sido víctima de esta "enfermedad" si es que se le puede llamar asi.
El viernes emprendí mi viaje a quién sabe si la ciudad donde haré mi vida algún día (desde luego, bastantes puntos tiene, excepto por las inclemencias climatológicas)... y el lunes, emprendí mi viaje de regreso.
A todo ésto, decir que me lo pasé genial! (pero los detalles ya irán en otro post).
Total que el lunes, como iba diciendo, llegué a Madrid, cogí el tren, esperé en la estación, desesperé también porque el tren que esperaba venía pero no se dirigía a ninguna parte (40 minutos sentada en un tren parado no es como sentarse a leer un libro en un parque), y cuando por fin llegué a casa, decidí que era tan tarde, que pasaba de cenar y me iba a dormir directamente ya que al día siguiente había que, como suele decir mi padre, currelar.
Pero lo que yo no saía es que no iba a pegar ni ojo... toda la noche retorciéndome de dolor, y haciendo viajes al baño para allí morir.
A lo tonto me dieron las 7:30 y entonces vino lo peor: LLAMAR A MI JEFA PARA COMUNICARLE QUE TENÍA DIARREA, Y QUE NO IBA A TRABAJAR.
Todo un día en casa, sufriendo, da para mucho, como por ejemplo, que te llame tu madre y le llores un poquito, que te llamen los compis del trabajo, y les llores otro poco, que te arrastres por el pasillo, bien sea al baño, bien a la cocina por un poco de agua... y recibir la llamada de mi médico de toda la vida, quien me dijo que tenía todos los síntomas de sufrir la llamada "diarrea del viajero".
Total, que aquí me tenéis, con mi arrocito blanco cocidito y mi agüita con limón, e incubando un resfriado a consecuencia de los aires acondicionados...
Si en dos días no he dado señales de vida, por favor pidan que regrese a paco Lobatón.
Saludos...
IZAIA

