A veces...
Cuando uno pierde el autobus, gana también muchas cosas...

- Fama de impuntual.
- Si encima corres de trás de él, pensando que el conductor parará y te abrirá la puerta, ganas que mucha gente te conozca como la maratoniana, y que algún adolescente borrico se ría de ti (menos mal que tienen memoria pez).
- Aprendes el horario del siguiente autobús, y del siguiente al siguiente (por que el siguiente no era el tuyo).
- Capacidad de imaginación, cuando improvisas excusas...
IZAIA

