Estoy meditando hacer una locura aventurada
...o aventurera, ¿qué más da?
Bueno hace exactamente 2 meses que un chico de metro 90, ojazos verdes, y una sonrisa de oreja a oreja, y yo, somos profesora y alumno, y viceversa, profesor y alumna.
Él, al ser bilingüe de alemán e inglés, me está ayudando a que mi oido se vaya familiarizando con la pronunciación nativa de las palabras auf Deutsch, (y la verdad es que menos mal que tiene paciencia y buen humor, y ¡qué leches1, que yo me esmero como buena persistente en mejorar).
Por otro lado, él tiene bastantes problemas a la hora de bailar, y yo no es que sea la candidata perfecta al programa de Fama, pero vergúenza poca, y me lo paso bomba bailando (aunque lo haga de culo cuesta abajo y sin frenos);
El caso es que yo le he asegurado infinitamente en que yo no sé bailar (soy totalmente autodidacta, pero mi corriente no está reconocida, es más, puede que haya quien llegue a mirarme como la vaca Margarita, a los trenes), y él igual que yo de persistente en mejorar mi pronunciación, insiste en que si que sé, y que lo hago muy bien (menos mal que me lo tomo a chuflaina porque si no podría llegar a sentirme orgullosa y presentarme a un casting, logrando salir más bien en las tomas falsas).
Un día me dijo, que yo en Alemania, arrasaría.
No sé en qué sentido lo dijo, pero la verdad es que últimamente, no es la única persona de origen alemán que me lo dice, y estoy planteándome si debiera tener en cuenta la posibilidad de pisar tierras germanas.
Además, que me resulta atractiva la idea de irme a un sitio donde, entre otras cosas, apenas me entiendan cuando les maldiga mientras sonrío, cuando alguien se me cuele en la fila de la panadería.
IZAIA

