Dentro de unos días, ocurrirá el gran acontecimiento de mi historia... ¡¡¡MIS BODAS DE PLATA CONMIGO MISMA!!!
Si señor, hace 25 años, allá sobre las 6 de la mañana, una mujer (mi madre) se despertó con unos dolores horribles, que no le impidieron ducharse y ponerse el rimmel mientras muy extremeña ella, aseguraba que, antes muerta que sencilla, ella no salía de casa sin arreglar, ni aunque al llegar al hospital le tuvieran que desmaquillar.
Como bien dije, muy extremeña ella, se salió con la suya, y a prisas y corriendo su querido padre (mi abuelo) aterrizó en la puerta de casa su taxi, y trasladó hasta el Infanta Cristina de Badajoz a una estupenda y dolorida diva de parto, eso si, perfecta a las 6 y pico de la madrugada, que hacía de propio pie su entrada triunfal.
Fueron horas duras, de muchos médicos, enfermeras, sufrimientos de familiares, los que presagiaban que la personita que iba a venir, no era para nada sencilla (igual que su madre) y que su entrada a este mundo también tenía que ser sonada...tanto así, que se llevó por aquel entonces el record en horas de parto, y médicos que lo asistieron.
Pero finalmente, después de muchas oraciones, tras 6 meses y medio, nació una bebé, prematura, un tanto baja de peso debido a esta causa, pero muy larga, con unos ojos como platos, y unas ganas de llorar terribles.
Su nombre, es hoy en día el mío...
¡Parece mentira! 25 años ya ¿quién me lo iba a decir? (y que me perdone Bibal por plagiarle la frase).
¿Quién se apunta a la fiesta?
IZAIA