Como bien sabéis me proclamé mala, pero bien es sabido que no sé serlo, o se me olvida, o será que no me sale (ni aunque se lo ganen a pulso), pero las cosas no podían seguir así. Había que espabilar...
A mi lo que me más me revienta en esta vida, aparte de la mentira, es el conformismo, (es lo malo de ser un culo inquieto).
Yo me di cuenta de que me había acostumbrado a sufrir, a disculpar siempre lo mismo sabiendo que nunca [...] Leer más...
Es bien sabido, que me caracterizo por ser la desconfiada más aférrima a su condición que ha existido por los últimos casi 25 años de la historia del mundo mundialisimo mundial. Lo he sido hasta hace un par de años, hasta hoy, y claro una baja la guardia y le vienen las ostias como panes duros de chapata redonda de 3 kilos cada uno.
La culpa de todo la tienen estos seres significativamente insignificantes que me hicieron c [...] Leer más...
Nuestra historia estaba sellada con la canción que más nos gustaba, y que en principio contaba tan sólo una historia más, pero ahora es mi historia...(ojalá me la cantaras tú, pero ¿qué se le va a hacer?).
Para empezar, diré que es el final.
No es un final feliz, tan sólo es un final,
pero parece ser que ya no hay vuelta atrás.
Viene a ser así como la 1,2,3,...4 ª vez ¡que me pasa esta desgracia!
La primera vez la recuerdo como la peor de todas, tal vez porque fue la más naúsica.
Estaba yo tan tranquila charloteando mientras hablaba con mi profesora de aemán, cuando de repente sentí algo que e dio repelus dentro de mi boca, e inmediatamente se me quitó todo el hambre que tenía, y se suplió este por un escalofrío que aún me pone los vellos de punta.
Doce uvas, doce deseos, doce meses y espero que más de doce alegrías, que los sufrimientos los adelanté al mes de diciembre, para quitármelos de en medio.