El guapo
El hombre guapo no es guapo porque sea guapo, sino porque sabe que es guapo. Hay muchos hombres guapos que no saben que lo son, y logran ser de lo más interesantes y aptos para el emparejamiento e incluso la reproducción (o sea: que no son hombres guapos). Por el contrario, el hombre guapo de verdad es tan consciente de su belleza que no logra serlo de la de las demás. Así, por muy bella que sea la mujer que tenga a su lado, él siempre le encontrará defectos, sobre todo comparándola con otras. No dejará de señalarle las piernas de ésta, los ojos de aquélla y el trasero de la otra hasta que la bella mujer que lo ama acabe suicidándose o haciéndose la cirugía estética.
Si una mira con detenimiento al hombre guapo, tiene la escalofriante sensación de que lleva un piercing en cada pupila de sus hermosos ojos. El hombre guapo dice "Le he echado el ojo a una tía.¡Hummm!", aunque no especifica que el ojo es todo lo que es capaz de echarle a la mengana en cuestión. Cuando se acerca a ella, le espeta con arrogancia: "Nena, ¡te vas a enterar de lo que vale un pene!", y luego: "¡Un peine, ¿eh?, no confundamos!...". Más tarde, tal y como ella se temía, se la lleva a las rebajas a comprar lociones o secadores de oferta.
Cuando encuentra pareja, se queja amargamente: "¡Ya no tengo vida sexual!Propia, quiero decir...".
Moraleja: en todas las parejas hay una bella y una bestia. Búscate un hombre guapo - es decir, guapo de verdad - y por muy bonita que seas, querida, la bestia serás tú. (Se siente.)
Ésto que acabais de leer es un trocito de "Todas las muñecas son carnívoras" de Ángela Vallvey. La primera vez que lo leí no pude evitar reirme mientras todo el mundo me miraba como las vacas al tren, claro que estaba en la biblioteca... y creo que es la primera vez que iba a la biblioteca y había gente, y no solo libros encima de las mesas esperando a que sus dueños regresasen de tomarse un eterno café.
En fin, que esta Semana Santa, si no quereis aburriros viendo las típicas y ya requeteaburridísimas películas que siempre se echan por estas fechas, os recomiendo este libro...
¡Buen miércoles!
IZAIA
Si una mira con detenimiento al hombre guapo, tiene la escalofriante sensación de que lleva un piercing en cada pupila de sus hermosos ojos. El hombre guapo dice "Le he echado el ojo a una tía.¡Hummm!", aunque no especifica que el ojo es todo lo que es capaz de echarle a la mengana en cuestión. Cuando se acerca a ella, le espeta con arrogancia: "Nena, ¡te vas a enterar de lo que vale un pene!", y luego: "¡Un peine, ¿eh?, no confundamos!...". Más tarde, tal y como ella se temía, se la lleva a las rebajas a comprar lociones o secadores de oferta.
Cuando encuentra pareja, se queja amargamente: "¡Ya no tengo vida sexual!Propia, quiero decir...".
Moraleja: en todas las parejas hay una bella y una bestia. Búscate un hombre guapo - es decir, guapo de verdad - y por muy bonita que seas, querida, la bestia serás tú. (Se siente.)
Ésto que acabais de leer es un trocito de "Todas las muñecas son carnívoras" de Ángela Vallvey. La primera vez que lo leí no pude evitar reirme mientras todo el mundo me miraba como las vacas al tren, claro que estaba en la biblioteca... y creo que es la primera vez que iba a la biblioteca y había gente, y no solo libros encima de las mesas esperando a que sus dueños regresasen de tomarse un eterno café.
En fin, que esta Semana Santa, si no quereis aburriros viendo las típicas y ya requeteaburridísimas películas que siempre se echan por estas fechas, os recomiendo este libro...
¡Buen miércoles!
IZAIA

