Ayer me dejé el teléfono olvidado en casa.
Tuve una tarde enterita para mi misma sin posibles interrupciones: leí mi última adquisición literaria "A la caza del último hombre salvaje" (por cierto que genial, tiene unos golpes...), estuve estudiando un poquitillo, estuve pensando en estas 2 últimas semanas, lo bien que me lo he pasado, lo mucho que me he reido, la de cosas que he hecho,... e inevitablemente todo ésto me ha llevado a pensar en él, (que fue entonces cuando me acordé de que me había olvidado el móvil).
Y al llegar a casa (por la noche ya), miré el teléfono, y ahí estaban... 3 llamadas perdidas de él!
El caso es que le llamé por teléfono a ver qué quería (lo mismo era algo de urgencia psicológica y una ya casi licenciada tiene un deber para con el prójimo).
Me cogió el telefono su padre:
Yo: "¿Esta X?"
El padre: "Si un momento"
En esto que arrea un bocinazo sin separar lo que era el aparato telefónico de su boquita de piñon "XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX", y se oye de fondo a su madre gritando "está bajando la basura, ¿quién es? que se espere un momento".
El padre :"¿y tú quíén eres?"
Yo respondo, y en ésto que se oye de fondo a X, al padre diciéndole que yo estaba al teléfono preguntando por él y a una nena pequeña chillando en plan chincharebincha "X tiene novia, X tiene novia"...
Logicamente la conversación con el señorito X, fue de lo más cortada, porque la niña parecía un disquito rayado con la cancioncita y no parecía separase de su verita vera. Pobrecillo! Qué le pasaría después? Hasta yo lo pasé mal pero la verdad es que no pude ni puedo evitar reirme...
IZAIA