Indignadísima
No! Me niego en rotundo a lo que tuve que soportar ayer. No, no y no...
Me encantan las clases de mi profe de Cognición Social.
Es un hombre que me tiene enamoradísima, sabe un montón, y siempre estoy en primera fila en sus clases, además con sus clases mato dos pájaros de un tiro como mínimo, porque es unas risas, y me paso las horas haciendo abdominales...
Pero ayer me tocó la moral con cierto tema. Es más, estuve a punto de saltar sobre él y pegarle un sillazo por las cosas que decía, aunque él no fuera el autor de esas palabras. Pobre hombre!
Menos mal que él no tiene esa mente de cavernícola. Seguramente sólo trataba de exponernos la teoría, pero repitió muchas, demasiadas veces la cierta idea, llamemoslo así, (aunque maldita la gracia que me hace) defendiendo lo que opina un teórico, al que yo le llamaría de todo menos bonito a la jeta. ¿Cómo se le ocurriría a alguien darle así por así, viendo esta su tesis, el título de psicólogo? En serio, yo estaba que botaba de lo que me hervía la sangre debido a la mala leche que despertó en mi, y mira que es difícil que yo me enfade así por así.
Resulta que este ogro del que os hablo defiende que "cada persona obtiene siempre todo lo que le pasa en la vida porque se lo merece". Y como ejemplo, y he aquí el motivo de mi indignación, el imécil éste dice que las mujeres maltratadas o violadas, se merecen su maltrato o violación.
Yo me eché las manos a la cabeza. Y me quejé, vamos que si me quejé.
El profesor me dijo que me entendía, él opina igual que yo, que eso es una barbaridad, pero dice que aunque nadie lo quiera reconocer, porque ciertamente es una barbaridad, hay muchas personas que piensan así en el muy fondo de sus fondos. Siempre se tiende a culpar a la víctima de sus desgracias, ya sea en mayor o menos proporción.
Y aquí ya culminó mi sorpresa al ver que nadie más que yo en clase parecía manifestarse. Osea, parecía que asumían que ellos, cada uno de mis compañer@s, opinaban que la víctima tiene cierto grado de culpa.
Yo no podía, ni puedo creermelo.
El profesor al estar con la misma sopresa que yo, ante la no-reacción de la clase, preguntó si nosotros nos casaríamos con alguna persona, que hubiera sido violada o maltratada.
Cuatro personas únicamente se atrevieron a dar su respuesta, a pesar de que ésta fuera un no, y los demás, casi 50 personas humanas, creo, decidieron callar.
A los que contestaron que no, el profesor les preguntó por qué, y sólo uno de ellos tuvo la valentía de defender su tesis de que ciertamente la víctima tiene parte de culpa por estar en el momento inapropiado o en el lugar incorrecto.
Tanto el profesor como yo nos quedamos a cuadros escoceces, pero bueno, al menos uno parecía tener agallas para expresarse, aunque al igual que el teórico ese del cual nos hablaba el profesor, lo hiciera erróneamente. Porque digo yo, ¿por qué tiene que estar la víctima y no el agresor en el lugar incorrecto y en el momento equivocado?...
Menos mal que se acabó la clase porque sino iba a acontecer un gran debate o por mi parte, un peor juicio de valores.
IZAIA
Me encantan las clases de mi profe de Cognición Social.
Es un hombre que me tiene enamoradísima, sabe un montón, y siempre estoy en primera fila en sus clases, además con sus clases mato dos pájaros de un tiro como mínimo, porque es unas risas, y me paso las horas haciendo abdominales...
Pero ayer me tocó la moral con cierto tema. Es más, estuve a punto de saltar sobre él y pegarle un sillazo por las cosas que decía, aunque él no fuera el autor de esas palabras. Pobre hombre!
Menos mal que él no tiene esa mente de cavernícola. Seguramente sólo trataba de exponernos la teoría, pero repitió muchas, demasiadas veces la cierta idea, llamemoslo así, (aunque maldita la gracia que me hace) defendiendo lo que opina un teórico, al que yo le llamaría de todo menos bonito a la jeta. ¿Cómo se le ocurriría a alguien darle así por así, viendo esta su tesis, el título de psicólogo? En serio, yo estaba que botaba de lo que me hervía la sangre debido a la mala leche que despertó en mi, y mira que es difícil que yo me enfade así por así.
Resulta que este ogro del que os hablo defiende que "cada persona obtiene siempre todo lo que le pasa en la vida porque se lo merece". Y como ejemplo, y he aquí el motivo de mi indignación, el imécil éste dice que las mujeres maltratadas o violadas, se merecen su maltrato o violación.
Yo me eché las manos a la cabeza. Y me quejé, vamos que si me quejé.
El profesor me dijo que me entendía, él opina igual que yo, que eso es una barbaridad, pero dice que aunque nadie lo quiera reconocer, porque ciertamente es una barbaridad, hay muchas personas que piensan así en el muy fondo de sus fondos. Siempre se tiende a culpar a la víctima de sus desgracias, ya sea en mayor o menos proporción.
Y aquí ya culminó mi sorpresa al ver que nadie más que yo en clase parecía manifestarse. Osea, parecía que asumían que ellos, cada uno de mis compañer@s, opinaban que la víctima tiene cierto grado de culpa.
Yo no podía, ni puedo creermelo.
El profesor al estar con la misma sopresa que yo, ante la no-reacción de la clase, preguntó si nosotros nos casaríamos con alguna persona, que hubiera sido violada o maltratada.
Cuatro personas únicamente se atrevieron a dar su respuesta, a pesar de que ésta fuera un no, y los demás, casi 50 personas humanas, creo, decidieron callar.
A los que contestaron que no, el profesor les preguntó por qué, y sólo uno de ellos tuvo la valentía de defender su tesis de que ciertamente la víctima tiene parte de culpa por estar en el momento inapropiado o en el lugar incorrecto.
Tanto el profesor como yo nos quedamos a cuadros escoceces, pero bueno, al menos uno parecía tener agallas para expresarse, aunque al igual que el teórico ese del cual nos hablaba el profesor, lo hiciera erróneamente. Porque digo yo, ¿por qué tiene que estar la víctima y no el agresor en el lugar incorrecto y en el momento equivocado?...
Menos mal que se acabó la clase porque sino iba a acontecer un gran debate o por mi parte, un peor juicio de valores.
IZAIA

