El otro día me fui a ver tiendas. Y bueno eso de rebajas, es muy discutible...
Con eso de que dan sus últimos coletazos, no esperaba encontrar nada interesante, porque seguro que lo más IN ya había desaparecido.
El caso es que entré en el Corte Inglés, y una vez que terminé de cotillear la clase de indumentaria que podría interesarme, y que no lo hizo ni lo más mínimo, pues me fui a ver la ropa interior.
Lo que más odio a la hora de ir a ver ropa, es tener a una mosca cojonera detrás mía, por eso me suelo poner a toda leche el MP3, para hacerme la despis cuando se acercan las dependientas a acosarme y tratar de engañarme diciéndome lo bien que me sienta todo.
Sin embargo, esta vez me quedé sin pilas, así que estaba expuesta inevitablemente a su acoso. Y de hecho, vinieron directas a por mi.
La primera que se me acercó la pude esquivar magistralmente con un “Solo estoy mirando”, sin embargo la segunda, no me dejó opción a decírselo.
Sinceramente, si hay alguien en el Corte Inglés con verdadera capacidad comercial es esa chica, porque desde que se me acercó no me dejó de hablar.
Cualquier cliente tan sólo por lograr que se aparte de su chepa, sería capaz de comprarle cualquier cosa.
Bueno el caso es que no sé cómo, me empezó a hablar de lo último en bragas.
Me entró con el gancho de que las llevaba Elsa Pataki... y claro, sabiendo las pasiones que levanta esta chica entre los hombres, pues cómo no prestar atención a las bragas, aunque sólo fuera por curiosidad.
Pues bien, antes de llegar a mostrármelas llegó a insinuarme que eran ideales para mi... vamos que según parecía, las bragas me estaban llamando a grito pelao desde que entré por la puerta del Corte Inglés. Qué honor!!
Bueno pues al mostrármelas, teníais que ver la cara que se me quedó... Empecé a mirar a todos lados como una histérica buscando a alguien que me conociera por si me estaba grabando en vídeo, me puse moradita perdia, y no era capaz de articular palabra alguna. Y es que no era para menos, porque las braguitas en cuestión, que estaban vitoreando mi nombre desde que entré por la puerta, venían a decir algo así como “SOU VIRGEM”. Tal y como lo leeis!! Hombre el texto viene en brasileño, (mejor dicho en portuguesiño) pero me supongo que no hace falta que haga traducción alguna no?
Bueno, tras pasárseme el shock, y ante la pregunta de si me las llevaba, giré la etiqueta y al ver el precio me salió un NO rotundo.
Lo del textillo de las bragas era superable, porque hasta le podía sacar partido, y así mi madre se quedaría más tranquila. Pero sinceramente, las bragas venían a ser unas bragas corrientes y molientes, y me parecía exageradísimo que valieran 15 eurazos, y eso, estando rebajadas.
Así que ya podían vitorear mi nombre, hacerme una coreografía o la ola que no pensaba pagar esa cantidad.
Vamos que me parece muy bien que Elsa Pataki marqué tendencia, pero lo que me parece muy mal es que nos tengan que atracar por seguirla. Además, me parece absurdo porque a ver, una no va a ir en bragas por la calle para que vea todo el mundo lo chulas que son sus bragas, ni se las vas a ir enseñando a todo el mundo, digo....
Total que me compré unos calcetines, que bueno, tampoco eran para echar cohetes, pero estaban chulos (ya he dicho que a la tía ésta era imposible no comprarla nada), y me fui de el Corte Inglés con la sensación de que Elsa Pataki será la más guapa, la más sexy, y la más moderna, pero yo he sido la más lista, porque no me he dejado atracar, y es que aquí las currantas, ni ganamos para comprarnos bragas a esos precios todos los días, ni somos unas caprichosas, es más, ya que salimos de rebajas, salimos a buscar gangas, y si las bragas hubieran estado bordadas en hilo de plata todavía, pero como no lo estaban....
Eso si. Siempre estoy a tiempo de comprarme unas bragas de buen algodón a 6 euros si llega, y coger un rotulador y escribir en ellas lo primero que se me pase por la cabeza...
Y lo mismo un día de éstos yo también podré llegar a vender unas bragas a 15 eurazos, para que me las compre la aristocracia pudiente y hacerme de oro a su costa.
IZAIA